El 8 de septiembre de 2026 la OCDE publicó PISA 2025, su novena evaluación de estudiantes de 15 años. Participaron más de 760.000 alumnos de 91 países y economías. El titular es contundente: en el conjunto de la OCDE, las puntuaciones de lectura y matemáticas son las más bajas que PISA ha registrado nunca. La lectura ha perdido 28 puntos desde 2015 y las matemáticas 22, y la OCDE calcula que unos 20 puntos equivalen a un curso escolar.
Es tentador archivarlo bajo 'adolescentes y móviles' y pasar página. Pero la frase más útil de todo el informe habla de niños más pequeños: la mayor parte de la caída en lectura ya era visible en las pruebas de primaria años antes. Si tienes un hijo de seis años aprendiendo a leer, o das clase a niños de nueve, PISA 2025 va contigo. Esto es lo que dice el informe, lo que no dice y lo que familias y docentes de primaria pueden hacer este trimestre.

Qué encontró PISA 2025
Tres cifras importan. La lectura en la OCDE bajó 14 puntos desde 2022 y 28 desde 2015, cerca de un curso y medio. Las matemáticas cayeron 9 y 22 puntos en los mismos periodos. Ciencias, la materia principal de esta edición, se mantuvo estable desde 2022. Uno de cada cinco jóvenes de 15 años es ya de bajo rendimiento en las tres materias a la vez, frente al 16 % de 2022. Un alumno de bajo rendimiento en lectura no consigue identificar la idea principal de un texto de extensión moderada; en matemáticas, no entiende la relación entre unidades y precio en un tique de compra.
España queda por debajo del promedio de la OCDE en las tres materias y registra algunos de sus peores resultados desde que participa en PISA. Un 33 % del alumnado no alcanza el Nivel 2 en matemáticas y un 32 % en lectura; desde 2015 esa proporción ha crecido 11 y 15 puntos porcentuales. Solo el 2 % llega al nivel más alto en lectura, frente al 6 % de promedio OCDE. Hay excepciones: el Reino Unido mejoró en ciencias desde 2022 e Italia se sitúa por encima del promedio en las tres materias. PISA 2025 estrenó además una prueba de resolución computacional de problemas, dentro del nuevo módulo 'Aprender en el mundo digital', cuyos resultados completos llegarán en mayo de 2027.
Por qué el informe señala a primaria
La OCDE es prudente con las causas. Los cierres escolares de la pandemia no explican bien la evolución de la lectura, y el rendimiento ya caía en muchos países mucho antes de 2020. En su lugar señala una pérdida de concentración y atención, menos lectura por placer y más absentismo. Los alumnos fallaron sobre todo en tareas con textos largos que exigen leer con cuidado y conectar varias informaciones. La 'lectura apresurada', responder rápido y mal, casi se duplicó hasta el 9 % de las respuestas desde 2018.
Y entonces llega la frase que importa para los más pequeños. Al comparar PISA con PIRLS, la prueba internacional de lectura para alumnos de 9 y 10 años, la OCDE encontró que la mayoría de las caídas en lectura de PISA venían anticipadas por caídas en PIRLS a edades más tempranas. En sus propias palabras, la tendencia 'ya es evidente en primaria'. La lectura, añade, es la puerta por la que pasa casi todo el aprendizaje: los sistemas con mayores caídas en lectura también cayeron más en matemáticas y ciencias. Lo que puntúa un chico de 15 años se decidió, en gran parte, a los seis, ocho y diez.
Qué pueden hacer familias y docentes de primaria
Reconstruir la lectura atenta, pronto. De diez a quince minutos al día con un texto algo más largo de lo cómodo, seguido de una pregunta que no se pueda responder leyendo por encima: '¿por qué hizo eso?' vale más que '¿de qué color era el gorro?'. Leer por placer, en el idioma que se hable en casa. Dejar el móvil fuera de la habitación mientras se practica. PISA observa que los alumnos que sufren distracciones digitales en clase puntúan 11 puntos menos, y que más de una hora diaria de pantalla de ocio en el centro va acompañada de puntuaciones cada vez más bajas.
Dejar que los niños se pongan pequeñas metas. Solo el 37 % de los jóvenes de 15 años dice planificar cómo estudia, pero quienes se marcan objetivos rinden mejor, y el consejo de la OCDE es que los centros ayuden al alumnado a fijar sus propias metas en lugar de imponerlas. En primaria suena así: 'quiero leerme un libro de capítulos antes de Navidad' o 'esta semana me sé la tabla del siete todos los días'. Y tratar las matemáticas como algo que ocurre en el mundo: comprar, medir el tiempo, repartir, medir. Los alumnos de bajo rendimiento de PISA fallan justo en esas tareas cotidianas.
Dónde encaja Samio, y qué no afirma
Samio Learning está pensado para niños de 4 a 12 años, no para jóvenes de 15, así que no prepara a nadie para PISA y no vamos a fingir lo contrario. Lo que hace es trabajar los cimientos de los que, según la OCDE, nace el problema. La lectura va de la fonética a pasajes cortos con preguntas literales, inferenciales y de idea principal que se adaptan al nivel del niño. Las matemáticas practican sentido numérico, fracciones y problemas ambientados en compras, tiempo, medidas y repartos. Ciencias empieza a los ocho años y física a los nueve, y el módulo de computación construye el hábito que mide la nueva prueba de PISA: dividir un problema en pasos y comprobar si el plan funciona.
La práctica está pensada para la atención y no para el tiempo de pantalla: sin anuncios, sin feed, nada que recorrer, y un límite diario de tiempo si la familia quiere ponerlo. Cada niño elige su propia meta diaria y, al alcanzarla, responde a una sola pregunta de Sam: ¿funcionó tu plan? Las familias ven esas respuestas, los minutos practicados de verdad por materia y un informe que explica qué significa realmente un nivel. Todo está disponible en siete idiomas, los mismos en los que PISA 2025 se ha leído con incomodidad este mes.
Para los centros: ver las lagunas antes de que sean estadística de PISA
Un alumno de 15 años por debajo del Nivel 2 fue, casi siempre, un niño de nueve cuyas lagunas nadie midió. Samio para Escuelas vincula cada ejercicio que hace una clase con el currículo oficial del país, desde el currículo español y los kerndoelen neerlandeses hasta el Common Core, los programas del DfE, los estándares de la KMK y sus equivalentes francés, italiano y portugués, y muestra al profesorado destrezas, competencias y criterios de evaluación por clase y por alumno. Las alertas avisan de quién se queda atrás antes que el boletín de notas.
Una breve prueba de nivel muestra en qué punto trabaja realmente cada niño, y el docente puede repartir retos y lecciones basados en el currículo en minutos. El precio sigue el nivel de renta del país, para que los centros de los sistemas con mayores caídas no queden fuera de la respuesta.
Mira cómo Samio para Escuelas muestra las lagunas del currículo por clase →
Preguntas frecuentes
¿Samio prepara a los niños para la prueba PISA?
No. PISA evalúa a jóvenes de 15 años y Samio es una plataforma de primaria para niños de 4 a 12. Lo que Samio practica, lectura atenta, matemáticas en contextos cotidianos, ciencias tempranas y pensamiento computacional, es la base sobre la que, según la OCDE, se construyen los resultados de PISA años antes. En la app no hay ninguna prueba tipo PISA.
¿Qué significa 'bajo rendimiento' en PISA?
Un alumno por debajo del Nivel 2 de competencia. En lectura, le cuesta identificar la idea principal de un texto de extensión moderada; en matemáticas, resolver una situación sencilla como comparar dos rutas o convertir un precio; en ciencias, reconocer la explicación correcta de un fenómeno familiar. En el conjunto de la OCDE, el 31 % del alumnado está por debajo del Nivel 2 en lectura, el 35 % en matemáticas y el 26 % en ciencias.
¿Las pantallas y los móviles son la causa de la caída?
La OCDE dice que los datos no apuntan a una sola causa. Relaciona la caída en lectura con la pérdida de concentración y atención, menos lectura por placer, más absentismo y el paso a leer por encima en pantallas. La distracción digital en clase va con puntuaciones más bajas, mientras que un uso limitado y con propósito de los dispositivos para aprender va con puntuaciones más altas. Diez minutos de práctica estructurada no son lo mismo que un feed sin fin.
¿Cuándo salen los próximos datos de PISA?
La evaluación de lenguas extranjeras se publicará en abril de 2027 y los resultados completos de 'Aprender en el mundo digital', que cubren el aprendizaje autorregulado y la resolución computacional de problemas, en mayo de 2027. El próximo ciclo completo de PISA es 2029.

